Atocha - Alcalá de Henares: Cuando
se sentó en su asiento habitual descubrió un cubo de Rubik resuelto. La
necesidad de deshacer el orden cromático le impulsó a girar la línea vertical
derecha de la cara amarilla. Luego cruzó la esquina derecha de la cara roja, viéndose
invadida la cara naranja. Por último, un giro hacia abajo de la línea izquierda
verde mientras el tren frenaba. Miró por la ventana. En el cartel rojo que
se acercaba leyó “Cercedilla”. Parpadeó y, al rascarse aturdido la sien, notó
el frío de unas ruedas de acero.