Me pregunto qué se nos pasaría por la cabeza para captar ese momento preciso. Por qué. Cómo. El acierto de un bicho que capta un instante. Irrepetible. No se volverá a dar jamás. O quizá nunca existió. Cada vez que la miro me parece diferente. Rasgos, surcos, emociones robadas, brillantes ojos que nunca posan en el mismo sitio, prados, avellanas, cielos... los míos rojos. No son reflejos. Son colores que poseemos, o esa mentira nos grita esta máquina. La misma que decidió teñir mis pupilas agigantadas, que queda colgada y sobrevuela nuestra intimidad plasmando sus alas negras. Da igual cómo lo consiguiera. Lo que importa es el qué. Tienes razón. Como siempre. Por siempre recluido en una representación que no me represente, que me recuerde lo que quise ser. Puede que lo fuera. Lo fui. Sigo mirándolo todo al revés, pero en movimiento. Da igual el mecanismo. Veo.”
vale, tanto darte la coña con el poema del caracol y ahora no sigo por ahí... pero es que hoy no estoy inspirada (los anuncios de compresas siempre mienten), lo fastidiaría, ninguna baba ni moco de caracol merece dejar de ser exquisita por mi culpa!!! (sí, me tomaré ya el espidifen...)
ResponderEliminarpd: sigo torturándome al buscar la foto del murciélago.. no recordaba que estos bichos fuesen tan feos!
pd2: el microrrelato este tiene sus añitos, posiblemente ya lo hayas leído.
ya puedes imaginarte quien escogió la imagen.....
ResponderEliminarla he puesto sólo para que se diese cuenta de que queda fatal, pero ahora pasa de todo, así que como eres mi jefa (a mí se me da mal serlo, de todas formas tranki, lo de la "erótica del poder" ya es agua pasada para mí) TÚ DECIDES, busca alguna más apropiada, yo ya me doy por vencida :P
¡Qué siniestros conceptos tenemos de la fotografía! ¿Leíste mi cuentito del otro blog sobre la sombra?
ResponderEliminarPor cierto, me gusta el aire que va tomando esto... Como "jefa", te exijo que sigas con ese estilo tan expresivo. ;)