sábado, 30 de enero de 2010

Objetos perdidos...y encotrados

Es curiosa la percepción que de una misma realidad tenemos según nuestra lengua. Un ejemplo de ello son las distintas adjetivaciones que reciben esos objetos cuyos dueños sufrieron, alguna vez, una laguna en su concepto de propiedad, en algún lugar azaroso del universo y que, en un acierto aún más insólito de la casualidad, alguien encontró. En español los conocemos como objetos perdidos, en memoria de aquellos que, al percatarse de su despiste, comienzan a buscar. En inglés, en cambio, the lost and found, no pasan por alto que, si alguien lo pierde, alguien lo encuentra. Sin embargo, el punto de vista para mí más curioso, supongo que por la contrariedad que supone en mi conceptualidad hispana, es el francés. Estos artículos que cuentan una dualidad histórica son reconocidos por el pueblo galo desde el otro lado, desde el segundo instante coincidente entre una persona y el ser inerte. Son los conocidos como los objetos encontrados, "les objets trouvés". Así fue como esta determinación lingüística determinó las vidas de Benoît y Celia:

Continuará...

1 comentario:

  1. Es curioso, Celia es el nombre de mi "jefa" entre semana :P (recuerda que, hasta dentro de un mes, entre semana no tengo interneee).
    Me encantan este tipo de reflexiones, antes siempre lo intentaba yo también (a mi humilde nivel, claro), pero a saber por donde estarán escritas, o si realmente en algún momento llegué a materializarlas... XD

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